Siempre me ha parecido ridículo que la gente hable con los perros. ¡Le hablan como si esperasen
respuesta!; lo sorprendente es que el perro les mira siempre como si realmente
supiese lo que su amo le está diciendo y con la mirada, seguramente, le responde.
¡Parecen locos! pensaba yo siempre que presenciaba una
situación de este tipo
Hace solo tres años por fin, después de varias intentonas
fallidas, decidimos regalarle un perro a nuestra hija pues tenía ya la
intención de independizarse.
Después de mucho barajar, mi hija (¡y solo ella!) tomo la
decisión de que le regalásemos un Border Collie
Quería una hembra, pero no pudo ser y en pocos días, teníamos
un machito de 3 meses en casa.
Desde ese día el Border Collie, ha dirigido la vida de mi
hija y sobretodo nuestra vida, la de los “abuelos adoptados” del Border.
Una vez leí que esa raza es de las más inteligentes, pero os
aseguro que cuando llevo a hacer sus necesidades al “perro de mi hija”, todos
los “abuelos adoptados” de los perros con los que me tropiezo, piensan
exactamente lo mismo de los “perros de sus hijos”, sea de la raza que sea.
-
¡Este
es una pasada! sabe cuando estoy de mala
leche y cuando va todo bien…
¡Como para no enterarse!, el hombre mide casi 2 metros por 3
y tiene un vozarrón que hasta las palomas alzan el vuelo cuando habla.
Dª Concha dice que para ella su perro es más que cualquier persona,
y es totalmente cierto; gracias a Cuca su perrita, Dª Concha es conocida en
todo el barrio. Cuca es una perra mestiza de color negro y su tamaño podríamos
decir que es de entre los de raza pequeña, el grande.
Tiene unos bigotes tiesos que le dan un aspecto entre bohemio
y mal carado. Es difícil verla relajada porque la pobre está tan poco visitada,
que cuando huele un macho, se lanza a
por él como ella solo sabe hacerlo o sea…ladrando.
Cuca obliga a su ama, a salir tres veces al día
(¡imprescindible para un perro!), sin Cuca, no necesitaría además, visitar al
veterinario, ni tampoco sería necesario que visitase la peluquería canina del
barrio donde los argentinos que la regentan de vez en cuando obsequian a Concha
con alguna golosina para Cuca.
Por otro lado es cierto que en casa, Concha, se ahorraría el
tener a una persona que le ayuda a tener todo en orden ¡Orden necesario! Para
que Cuca, tenga un comportamiento exquisito en el recinto de su hogar.
A Cuca no se le puede dejar nada fuera de su sitio, pues como
dice Concha es un cielo de perra, pero le gustan más los almohadones que el
pienso de Purina.
Cuca ¡es fantástica!, en verano Concha se la lleva de
vacaciones al Saler porque la perra no aguanta la ciudad…!se pasan dos meses en
la playa! y allí es feliz…
Marisa; la vecina de Concha, pasa de vez en cuando a ver cómo
está la perra, a veces porque ha llorado por la noche, otras veces porque…”la
notó muy movida por el pasillo” y otras
porque; “ha ladrado esta noche y me he asustado; como sé que ella no ladra si
no es que huele a algún extraño”.
Hay tantos perros parecidos a Cuca como, amos similares a Dª
Concha, aunque todos nieguen lo evidente sistemáticamente...incluso se permitan
reírse del collarcito que le han puesto este verano a Lola o el impermeable que
llevaba Chusqui este invierno.
Cuando nuestra hija nos dejó el perro “temporalmente” porque
se independizaba y tenía que adaptarse a la nueva vida, todo a nuestro
alrededor, cambió.
Resulta que el Border tiene la fatal costumbre de cagar dos
veces al día, con el agravante de que al ser un perro bastante grande, uno de
los paseos tiene que ser largo porque necesita hacer ejercicio…
Ante esta situación que se nos planteó sin comerlo ni
beberlo, decidimos, que no fuese solo el perro el que se pusiese en forma y
aprovechamos el paseíto del Border de
las 8 para caminar a paso ligero. “Muy recomendado por los médicos”.
El Border, vio el cielo abierto al enterarse de tal decisión
de sus “abuelos adoptados”.
El caso es que reconozco abiertamente que es él el que nos
hace estar en forma. Si el Border no
está en casa porque su ama, decide llevárselo de fin de semana, se acabó el
ejercicio, toca descansar, y el descanso se puede prolongar tantos días como el
perro esté de fin de semana…
El Border organiza nuestras vidas hasta un punto
insospechado.
Nos obliga a levantarnos temprano cosa que según todos los estudios,
es bastante saludable.
Cuando suena en casa el despertador, el primero que hace sus
estiramientos, es él. Se despereza y sale a nuestro encuentro. En realidad
viene a vigilar que no nos retrasemos pero los humanos somos así y hacemos la
interpretación más adecuada a cada momento….
Por la mañana, nos saluda a todos, uno a uno viene a vernos.
Seguramente porque quiere recordarnos que tiene que salir.
A continuación se aproxima a la cocina y se queda cómodamente
descansando con la mirada fija en la
silla que vas a ocupar para el desayuno y allí te espera a que termines con unos ojos de
felicidad inigualables.
Si el Border te está esperando, tu desayuno, va a ser
necesariamente equilibrado, te tiene que permitir aguantar una horita de paseo
pero a la vez no te ha de llenar demasiado (“recomendado por el médico”)
Tienes que dejar la casa bien ordenada, cada cosa en su sitio
para cuando regrese del paseo porque al igual que Cuca, el Border va oteando el
desorden para incidir en el, así que si
todo está en su sitio, el hace su recorrido hasta la terracita donde pasará el
resto de la mañana, sin pararse ni un
solo instante a olisquear; pero si por una de aquellas ese día esta la casa
manga por hombro, su recorrido hacia la terraza puede ser que lo tengamos que
hacer con la correa puesta, pues si no, se le queda en la memoria los
montoncitos de ropa o la bolsa de la niña y en cuanto puede, como si de un
detective se tratase, se acerca despacito, en total silencio y se dedica a
remover un poco más la ropa, mordisquear algún almohadón caído o alguna colcha que
cuelga más de lo debido, con tal sigilo que cuando vienes a darte cuenta, ya no
se salva ni la caridad.
Las salidas del mediodía y de la noche, suelen ser más cortas
pero eso sí, tienes que organizarte bien
porque si se te ocurre salir de cena esa noche, has de sacarlo antes. Si no vas
a ir a comer a casa porque se te complica el día, tienes que tener previsto
quien te sustituye en el paseo de las 2.
El Border, te obliga a llevar una disciplina casi militar, (¿eso
no se si está recomendado?).
El perro que nos ha adoptado, es marrón chocolate, de
expresión sonriente, cariñoso pero a la vez altivo. En casa, puede ser el más
tranquilo de los animales pero en los paseos, es un “chulo de barrio” que le gusta ir marcando
el territorio.
El Border es muy selectivo con sus amistades callejeras,
tiene algunas razas que simplemente no soporta, el pastor Alemán, es una de
ellas, otro enemigo que tiene en el barrio es precisamente Cuca, la perra de Dª
Concha y eso que es hembra, pero no la soporta. Dª Concha, cuando lo ve, se la
sube a los brazos intentando evitar el altercado.
Los ladridos del Border son bastante impactantes. Intentar
separarlo cuando ya está crecidito, es casi imposible.
El perro de mi hija aúlla cuando pasa una ambulancia o cuando
tocan las campanas de la iglesia, aun no hemos interpretado con fiabilidad
estos canticos pero es conocido en todo el barrio por su gran entonación.
Ahora ya creemos que el Border nos quiere…estamos a punto de
sucumbir a sus encantos pero yo aun opongo algo de resistencia….
Soy de las que pienso que eso de los animales de compañía, lo
hemos inventado los humanos por nuestro propio egoísmo. Los perros nos son tan
felices con nosotros; somos nosotros los que nos sentimos felices con ellos:
El siempre está de acuerdo si sales y te lo llevas
¡fenomenal!, si lo dejas ¡no pasa nada!, si te olvidas de ponerle agua, ni
siquiera te lo reprocha.
Si no tienes pienso y le haces un arrocito blanco con unos
trocitos de jamón, es como si le hubieses regalado un cochinillo lechal.
Yo no necesitaba tanto orden a mí alrededor, pensaba hacer
ejercicio algún día… pero ahora me pregunto…
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¿Qué
hacemos SIN el Border?
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